
Quien no ha disfrutado de un exquisito plato de tomates rellenos o una sana y natural ensalada a al hora del almuerzo? Seguro que todos nuestros lectores. Y es que este fruto de la familia de las solanaceas, no sólo nos provee de un sabor y textura caraterística. El tomate, cuyo origen se centra en los Andes bajos, consumido como un fruto silvestre por los Aztecas, es también una fuente importante de antioxidantes, cuyas conocidas propiedades, le confieren a esta baya un caracter anticancerígeno (próstata, pulmón, etc), atenueante de enfermedades cardiovasculares, infartos, entre otras.