Nombre científico
Buxus sempervirens L.

Lugares donde crece
Es espontáneo en los sitios cálidos y secos.
Partes útiles
La corteza y las hojas.
Período de recolección
La corteza se desprende en primavera u otoño. Las hojas se recolectan preferentemente en otoño e incluso el resto del año.
Conservación
La corteza se seca al sol y se conserva en bolsitas. Las hojas, secadas a la sombra, se preservan del polvo y de la humedad guardándolas en bolsas.
Advertencia: la planta en dosis demasiado abundantes podría resultar tóxica.
Propiedades terapéuticas
Desde la antigüedad goza fama de febrífugo, anti-reumático, sudorífico, colagogo y en dosis más altas, purgante. Se emplea en el reumatismo crónico, artritis y gota. Como febrífugo es eficaz incluso en casos en que la quinina no actúa positivamente, como en las fiebres intermitentes o recurrentes de origen infeccioso, intestinal, hepático o pulmonar. Debe recordarse también por sus propiedades de colagogo y tónico del hígado.
Modo de empleo
Cocimiento de corteza: Hervir dos pociones de corteza seca, demenuzada, en un litro de agua, hasta que se reduzca a ¾. Tomar a copitas (tres o cuatro al día), endulzando con miel ya que por si solo el sabor es desagradable.
Cocimiento de hojas: Las mismas dosis. Para beber en cuatro o cinco veces a os largo del día.
Vino: Macerar durante 10 días, 50g de corteza seca desmenuzada, en un litro de vino blanco o tinto. Filtrar y tomar dos o tres copitas al día.
Polvo de Hojas: Triturar en un mortero o moler en un molino para café, cierta cantidad de hojas secas, hasta reducirlas a polvo muy fino. Tomar de media a una cucharadita al día, con mermelada o con miel.
Tintura: Macerar durante 10 días, 30g de flores secas desmenuzadas, en 120 g de alcohol de 70°. Tomar 20 gotas, dos a tres veces al día. Se aconseja tomarla en una tisana aromática y muy endulzada.
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